lunes, 4 de mayo de 2015

La Franja: ¿Descender o No Descender?

Lamentablemente como aficionados al Puebla no tenemos tantas alternativas para ver a La Franja peleando por cosas mayores, estamos a merced del dueño del equipo o del que se diga serlo (pues todos sabemos que Jesús López Chargoy ni siquiera lo es). Ya son años de larga espera por ver un cambio, pero lejos de mejorar las cosas parecen empeorar.
La crisis ha llegado a tal nivel que aún con la permanencia casi asegurada, las críticas continúan y así seguirán por mucho tiempo más. Y con justa razón.
Algunos desean el descenso del equipo, confiando así en un cambio de directiva, pero pagando el alto precio de jugar en una indeseable Liga de Ascenso. Otros queremos evitar el descenso, porque sabemos que estando allá abajo NO se garantiza esa reestructura y sin embargo SI se asegura la frustración, la vergüenza y la tristeza de un descenso, acompañados de la humillante y ridícula posibilidad de tener a otro equipo de Primera jugando con la playera de nuestro Puebla. ¿Preferimos eso que salvarnos y confiar en que algo bueno suceda el siguiente torneo? La respuesta no es fácil, pues eso de “algo bueno vendrá” no ha llegado en años, pero los que hemos llorado y vivido un descenso o el tener que explicar que el Puebla ya no es el Unión Curtidores, tengan por seguro que nos rehusaremos a vivirlo otra vez.
Mi “Fe ciega” -y la de miles de poblanos, como @SoyElCamotes le llama- nos permite estar bien con nosotros mismos y con nuestros colores, porque sabemos que estamos apoyando al Puebla de La Franja y no a una directiva. Un borrego, como también osa llamarnos @SoyElCamotes, no sería la descripción correcta, jamás, porque bajo esa premisa todos los estadios del mundo estarían llenos de borregos, y creo que por ahí no va la cosa.
Lo que necesitamos hacer, creo yo, es aprender a criticar y no caer en la tentación de juzgar negativamente todo lo que vemos porque entonces sí, la objetividad y credibilidad se pierde. Y ese es mi punto frente a esa crítica viral que abunda en las redes. Si criticamos con seriedad hechos reales, como la supuesta falta de pago a jugadores, el desconocimiento de directivos para entregar boletos a abonados o verdaderos aficionados o las falsas promesas para mejorar el marketing del Club o las divisiones generadas en el vestidor, seguramente ganaríamos todos más credibilidad no solo de los medios sino también del mismo equipo. Por suerte son los menos los que tendrían que cambiar en ese aspecto, pues los más de 20 mil aficionados (¿también mal llamados fanáticos?) que estuvimos el sábado en el estadio de la BUAP confiamos en que este equipo es grande y que mejores tiempos vendrán.
Mi pronóstico es que a pesar de todo, Jesús López Chargoy ya no siga a partir del siguiente torneo. Me suena lógico que su hermano Carlos se tenga que deshacer, por Ley, de los Jaguares Chiapas, y que venga a tomar el timón de La Franja. Es un mero pronóstico, pues así como muchos ya no aguantamos a Jesús, seguro él ya no nos aguanta a nosotros. Y de no acertar esa posibilidad y en caso de que Jesús continúe, entonces deberá anunciar la llegada de nuevos inversionistas o una reestructura real y palpable, de otra forma el que escribe y muchos que conozco renunciaríamos al derecho y al gusto de asistir al estadio. Estaríamos entrando en la etapa de promoción de medidas y campañas que vayan en contra del directivo sin afectar a jamás a nuestro equipo (iniciando el A2015 y no justo ahora cuando se define un descenso). Entre más unidos pudiéramos estar, más posibilidades de juntar buenas ideas podríamos lograr.
Mientras tanto espero que el Puebla no afloje en la última jornada, porque ni es descabellado que Santos nos gane en su lucha por calificar, como tampoco lo sería el triunfo de una U de G que se juega su vida ante un impredecible Cruz Azul. Lo más cercano a una digna salvación sería logrando un resultado positivo en Torreón, antes que seguir agradeciendo los que otros dejaron de hacer.

Los que estamos con el Puebla, en las buenas y en las malas, seguro que... ¡Somos Muchos Más Que 11!

domingo, 8 de febrero de 2015

Mi último Grito de Esperanza

Si bien el balance ya desfavorece al Puebla con 1 triunfo, 2 empates y 2 derrotas, la ESPERANZA prevalece sobre el optimismo que muchos perdimos, solo si se hacen los ajustes necesarios de forma inmediata. De no resolverse así, hasta la misma esperanza se habrá perdido en un imberbe Torneo de Clausura 2015.

Después de cinco jornadas el Profe Cruz se dio el lujo de jugar con el librito, de buscar el puntito de visita y supuestamente a ganar como local. Y según su librito debía dejar en la banca a sus hombres gol, Matías Alustiza y Hérculez Gómez, mientras que en la cancha mantiene una inexplicable necedad de alinear a Cosme y Pajoy, quienes no han aportado absolutamente nada.

Mi optimismo lo pisoteó el Profe ante Tigres tanto por tu terquedad de elegir a los “inelegibles” como por su apuesta al libro “conservador”, ese que la mayoría optan por abrir. Sin embargo su lectura ya no da para más, el tiempo se agota, solo quedan 12 partidos y hay un descenso de por medio. Gran parte de esa esperanza radica, diría yo, en que el mismo estratega se haya dado cuenta y de que vaya cambiando de libro ¡ahora!.

La ESPERANZA que a mi juicio permanece es porque hay jugadores e inclusive director técnico de calidad. Sí, hay un buen entrenador. Ellos se han manifestado en la cancha cuando lo han querido. Es cuestión de sacudirse ese pavor que es capaz de transformar al equipo en medios tiempos de planteamientos “ratoneros” a segundas mitades que se convierten de absoluto dominio, ambas caras en un mismo partido. La varita la tiene el mismo director y los instrumentos están en la cancha, es cuestión de determinación de TODOS. Es cuestión de morirse de algo, si lo peor llegara a ocurrir.




De ahora en adelante habrá muchas reacciones de la afición. Muchos se ausentarán del estadio, lo cual se puede comprender pero jamás lo aplaudiré, mucho menos cuando nuestra permanencia está de por medio. Veo en las redes que muchos se preparan para el tercer descenso, lo cual suena tentador porque nunca nos queremos equivocar, nunca queremos perder y qué mejor que apostar a lo más probable. Pero desde mi trinchera no quiero caer en esa tentación, no mientras esa ESPERANZA siga viva. Una ESPERANZA a la que le queda muy poco, quizás unos días, pero que vive ahí, en el aficionado que también de algo se quiere morir. ¡Venga Franja con Todo!  (@jcvillafana)