Siempre será deseable llegar a un “séptimo” piso
como un equipo ganador, protagonista, líder en todos los rubros, que luche por
el título torneo a torneo, que incluya entre sus filas a jugadores referentes y
que sobre todo inspiren a los niños, a nuestras nuevas generaciones.
Lamentablemente no es el caso de nuestro querido Puebla de La Franja, quien
estará cumpliendo sus primeros 70 años este 7 de Mayo. Será sin duda una
celebración a medias, con tintes oscuros tirando a grises, de melancolía y rodeada
de preocupaciones y muchas reflexiones.
A veces como aficionado de la Franja es difícil asimilar esta situación. Uno se pregunta cómo es posible que un equipo con una ciudad tan hermosa, con una historia tan larga y tan vasta en anécdotas, copas y títulos tenga que sufrir la crisis por la que atraviesa. Sin embargo la repuesta es compleja pero bien conocida. La falta de continuidad en el trabajo de las últimas directivas nos ha llevado a tener demandas y juicios entre los mismos dueños que nos mantienen como uno de los clubs que menos recursos perciben por patrocinios y que por consiguiente ocupa hoy el último lugar en la lucha por el no descenso.
A todo esto, miles de aficionados han optado por bajarse del barco mientras que otros mantenemos encendidas nuestras esperanzas o seguimos viviendo del recuerdo. Añoramos aún esos dos títulos de Liga del 82-83 y 89-90, esas 4 sufridas Copas del 45, 53, 88 y 90 así como aquel memorable Campeonísimo del mismo año del 90 y el Campeones de Concacaf del 91.
Tampoco podemos olvidar los títulos de la Primera División A, del 2005 y 2006, y por supuesto ese Campeón de Ascenso del 2007 cuando vencimos a los Dorados de Hugo Fernández y que nos bañó los rostros de lágrimas otra vez (pero de alegría): así es, los “Chelis Boys” nos darían sin duda, a mediados del 2007, la más grande emoción de los últimos siete años.
Pero la curva de emociones y esperanzas desde aquél ascenso ha ido a la baja en cada torneo. Bernat perdió la batalla con Henaine, este hizo un par de pésimos torneos al frente del equipo y le ha dejado una papa hirviendo a Jesús López Chargoy, quien ha sido valiente para tomarla pero poco efectivo para “enfriarla”. Con pocos recursos pero también con poca imaginación, La Franja ha logrado sobrevivir dos años consecutivos al descenso y hoy está llegando a su aniversario 70 como el principal candidato a perder la categoría en el 2014-2015.
Un momento difícil y lamentable, es cierto, pero es aquí y ahora donde tenemos que demostrar directivos, jugadores y aficionados de que La Franja no ha vivido en vano esos 70 años de triunfos y fracasos. Es la experiencia la que nos podrá sacar adelante. Estamos vivos por méritos propios, cerramos con dignidad el torneo anterior y bien alcanzará para mantener vivas las posibilidades. Por ahora veo que el balón se encuentra de nuevo en la cancha de directivos, está en ellos la toma de decisiones acertadas, rápidas e inteligentes. Si dan su voto de confianza a Romano, deberá de ser contundente y sin titubeos. Y si Romano es el elegido, el argentino deberá llenar su “carrito de compras” con aquellos jugadores que sólo quieran comprometerse a defender a muerte esos 70 años de sacrificio, lágrimas y celebraciones. Tendrán que ser unos Guerreros que se mueran en la cancha no solo por ganar todos los puntos posibles, sino también toda la confianza de esa afición que ya no está con nosotros o que sólo seguimos viviendo del recuerdo.
Felicidades Puebla por tus colores, por tu historia, por tu nombre. Espero pronto también felicitarte por tus héroes, por tus dueños...por tu presente.
A veces como aficionado de la Franja es difícil asimilar esta situación. Uno se pregunta cómo es posible que un equipo con una ciudad tan hermosa, con una historia tan larga y tan vasta en anécdotas, copas y títulos tenga que sufrir la crisis por la que atraviesa. Sin embargo la repuesta es compleja pero bien conocida. La falta de continuidad en el trabajo de las últimas directivas nos ha llevado a tener demandas y juicios entre los mismos dueños que nos mantienen como uno de los clubs que menos recursos perciben por patrocinios y que por consiguiente ocupa hoy el último lugar en la lucha por el no descenso.
A todo esto, miles de aficionados han optado por bajarse del barco mientras que otros mantenemos encendidas nuestras esperanzas o seguimos viviendo del recuerdo. Añoramos aún esos dos títulos de Liga del 82-83 y 89-90, esas 4 sufridas Copas del 45, 53, 88 y 90 así como aquel memorable Campeonísimo del mismo año del 90 y el Campeones de Concacaf del 91.
Tampoco podemos olvidar los títulos de la Primera División A, del 2005 y 2006, y por supuesto ese Campeón de Ascenso del 2007 cuando vencimos a los Dorados de Hugo Fernández y que nos bañó los rostros de lágrimas otra vez (pero de alegría): así es, los “Chelis Boys” nos darían sin duda, a mediados del 2007, la más grande emoción de los últimos siete años.
Pero la curva de emociones y esperanzas desde aquél ascenso ha ido a la baja en cada torneo. Bernat perdió la batalla con Henaine, este hizo un par de pésimos torneos al frente del equipo y le ha dejado una papa hirviendo a Jesús López Chargoy, quien ha sido valiente para tomarla pero poco efectivo para “enfriarla”. Con pocos recursos pero también con poca imaginación, La Franja ha logrado sobrevivir dos años consecutivos al descenso y hoy está llegando a su aniversario 70 como el principal candidato a perder la categoría en el 2014-2015.
Un momento difícil y lamentable, es cierto, pero es aquí y ahora donde tenemos que demostrar directivos, jugadores y aficionados de que La Franja no ha vivido en vano esos 70 años de triunfos y fracasos. Es la experiencia la que nos podrá sacar adelante. Estamos vivos por méritos propios, cerramos con dignidad el torneo anterior y bien alcanzará para mantener vivas las posibilidades. Por ahora veo que el balón se encuentra de nuevo en la cancha de directivos, está en ellos la toma de decisiones acertadas, rápidas e inteligentes. Si dan su voto de confianza a Romano, deberá de ser contundente y sin titubeos. Y si Romano es el elegido, el argentino deberá llenar su “carrito de compras” con aquellos jugadores que sólo quieran comprometerse a defender a muerte esos 70 años de sacrificio, lágrimas y celebraciones. Tendrán que ser unos Guerreros que se mueran en la cancha no solo por ganar todos los puntos posibles, sino también toda la confianza de esa afición que ya no está con nosotros o que sólo seguimos viviendo del recuerdo.
Felicidades Puebla por tus colores, por tu historia, por tu nombre. Espero pronto también felicitarte por tus héroes, por tus dueños...por tu presente.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario